La Coordinadora Plurinacional por la Unidad de las Izquierdas frente al Informe a la Nación del presidente Rafael Correa

Boletín de Prensa

 

El presidente Correa, al no presentar una evaluación política de la gestión de su gobierno, que completó cuatro años y medio, no cumplió realmente con el mandato constitucional. En el aire quedó flotando una sabatina recargada y no el informe de un estadista.

El presidente, en sus dos intervenciones, se confrontó con los aspectos más complejos de su gestión en el último año: el precio de su honor, los acontecimientos dolorosos e injustificables del 30 de septiembre pasado y la reciente consulta popular. Primero trató de justificar las millonarias demandas en contra de periodistas y medios de comunicación, lo que constituye un preámbulo de su Ley de Comunicación. Su verdad sobre el 30 de septiembre también ocupó gran parte de sus dos intervenciones, cerrando las puertas a cualquier matiz de comprensión e investigación de estos acontecimientos que pusieron en riesgo la democracia. En tercer lugar, el presidente se niega a entender lo que pasó en la consulta popular del 7 de mayo, cuando se produjo un cambio en la correlación de fuerzas.

El presidente preocupado por las criticas ante su estilo caudillista de gobernar, hizo hablar a sus ministros, para dar la imagen de una gestión colectiva en la conducción gubernamental.

Sus ministros, en sus intervenciones, evidenciaron la matriz tecnocrática del gobierno. En sus presentaciones afloró un patrón común de elaboración, en la medida que se destacaron cifras gruesas de gasto e inversión del sector público, así como largos listados de proyectos. En muchos casos, faltó una profunda y responsable evaluación de resultados, permitiendo avizorar la ausencia de claras políticas de Estado. La ministra de la política, al presentar una larga lista de proyectos sin ningún análisis político, parecía que entregaba el informe de una ONG.

La oligarquía, la partidocracia, los pelucones desaparecieron del discurso presidencial: ¿será porque ahora están directa o indirectamente representados en su gabinete?

Destacamos el informe del vicepresidente Lenin Moreno. El presentó éxitos, sin estridencias. Su intervención contrastó con los otros discursos, por su respeto a todos los sectores, así como por su generosidad y amplitud. Incluso reclamó enérgicamente a toda la sociedad por la marginación permanente de los discapacitados.

En conclusión no hay rendición de cuentas, no hay una evaluación seria del impacto de la gestión del gobierno, no se da cuenta de los límites y problemas. Entre las grandes ausencias destacamos que no aparece en el informe la crisis internacional y sus repercusiones para el Ecuador. Tampoco habló de los avances para el cumplimiento de los mandatos de la Constitución de Montecristi, en particular para construcción del Estado plurinacional.

Por último, sorprende la convocatoria del presidente a llegar a un acuerdo nacional, sin decir para qué y con quién, luego de que él ha demostrado su incapacidad para el diálogo y la construcción de consensos.-

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


ocho + nueve =