Nosotros rompimos el cascarón del miedo

José Hernández – Subdirector

Diario Expreso, 24-03-2012

Salvador Quishpe luce cansado pero satisfecho. Por eso se permite, haciendo eco a su ego (la expresión es suya) decir que su provincia, Zamora Chinchipe, contribuyó para que la marcha de 14 días por el país se haya dado y haya sido exitosa. Ahora, él cree que el país ha puesto en su retina a su provincia, tan distante y olvidada.
Salvador Quishpe, uno de los líderes de la marcha, hace un primer balance y describe el horizonte de los próximos 44 días.

 

“En otros países el Estado subsidia a los pequeños agricultores. Aquí es al revés”

Salvador Quishpe luce cansado pero satisfecho. Por eso se permite, haciendo eco a su ego (la expresión es suya) decir que su provincia, Zamora Chinchipe, contribuyó para que la marcha de 14 días por el país se haya dado y haya sido exitosa. Ahora, él cree que el país ha puesto en su retina a su provincia, tan distante y olvidada.

– ¿Cuál es el balance que ustedes hacen de la marcha? El presidente dijo que era un fracaso.

– En cinco años del gobierno del presidente Correa, en cinco años de amenazas, de persecuciones a los líderes que hablan duro contra el Gobierno, en cinco años de descalificaciones y palabras groseras, en cinco años que este gobierno siembra temor y terror con el poder, es la primera vez que se rompe con eso.

– ¿Pero qué demostró la marcha?

– Que aquí no estamos viviendo en el tugurio del temor. Aquí todos hacemos un esfuerzo, rompemos este cascarón y emergemos, desde ese espacio del supuesto control por el poder, para decir No, esto no es así y no puede seguir así. No se puede seguir enraizando esa forma de vida en Ecuador. No podemos vivir bajo el miedo y actuar por el miedo. Es eso lo que hay que rescatar de la marcha, más allá de si se consiguió uno u otro tema.

– En la estrategia que habían pautado, ¿por qué fueron a la Asamblea y a la Corte Constitucional?

– Lo que quisimos es plantear los 19 puntos y esperamos respuestas. Obviamente no podíamos obtenerlas de inmediato. Eso queda en manos de la Asamblea. En ese sentido, la marcha se trazó esta estrategia por lo que dije anteriormente. Ante un pueblo atemorizado, teníamos que hacer una acción que dure algunos días, que pase por los pueblos, que anime a la gente que debía ver que no es cierto que aquí esté reinando el temor. Eso se cumplió. Durante 14 días hubo aplausos en las distintas ciudades. Estuvimos 14 días en la discusión nacional, dejamos documentos, expresamos nuestras preocupaciones y nuestras propuestas. No teníamos ninguna otra carta bajo la manga. El Presidente y el Gobierno se inventaron que íbamos a conspirar contra el Gobierno. Queda claro de que no fue así.

– ¿Qué sigue, porque ustedes han dado 45 días de plazo para tener respuestas?

– No es un plazo a las propuestas ni a las instituciones. Es un tiempo para sentarnos a evaluar. ¿Qué haremos? No lo sé, ya lo veremos. Pero lo que sí está claro es que no nos vamos a olvidar. No es que dejamos los documentos anoche en la Asamblea y no ha pasado nada y nos olvidamos de esto. Nuestro pueblo va a seguir reclamando.

– ¿Cuáles son las etapas que se han fijado para ver resultados sobre las demandas?

– A nosotros nos tocará manejar esto no como un asunto circunstancial sino como parte de la agenda nacional. Febrero llegará pronto, las elecciones pasarán pronto y estos puntos seguirán en la agenda nacional. De todas formas no vamos a olvidarnos ni vamos a dejar que el pueblo se olvide o tenga que aguantar el golpe en silencio.

– ¿Qué temas hacen vitalmente parte de esa agenda?

– Asuntos como los despidos a los servidores públicos, los impuestos que se deben analizar con mayor detenimiento. Me parece que el impuesto a la renta debe ser más fortalecido; en cambio debería discutirse si impuestos como el IVA o los impuestos verdes que se trasladan al consumidor pueden bajar. O no crear nuevos impuestos. El Presidente ha dicho que el areteo no es para cobrar impuestos, pero la ministra Rosa Mireya Cárdenas dijo lo contrario. En otros países el Estado ayuda a subsidiar la producción ganadera, de ovejas o la agricultura. Aquí es al revés. A los productores pequeños nos toca producir para el consumo nacional y, en vez de que el Estado nos ayude, nosotros subsidiamos la alimentación del Ecuador. No sé si estos temas son de izquierda o de derecha. Son asuntos de la vida nacional y necesitamos discutirlos más allá de si el Presidente me dijo pelagato, izquierda boba o borracho.

– En la Asamblea, el oficialismo no se comprometió con los 19 puntos. ¿Qué piensan hacer concretamente para que esos pedidos no queden en el aire?

– El debate va a seguir más allá de que si el Gobierno atiende o no atiende. Uno de los puntos positivos de la marcha es haber puesto en la agenda nacional el debate sobre estos temas. Si el Gobierno los acoge en buena hora. Si no lo hace, el pueblo sabrá ir poniendo los puntos sobre las íes cuando tenga la oportunidad. Quisiera que el Gobierno dé una respuesta, pero lo veo difícil porque (ayer) en la mañana nos volvió a descalificar. El señor Presidente está mirando estos procesos desde el punto de vista matemático y estadístico. Se equivoca porque no importa si fuimos cien, diez mil o más. La historia universal nos hace ver que Martin Luther King, una persona, hizo grandes cambios en una nación de enorme poder.

– ¿Qué acciones emprenderán para aterrizar el debate de la agenda nacional para que tenga seguimiento y definiciones?

Nos proponemos ir hasta Convención Nacional o ya veremos el nombre más apropiado. Un encuentro nacional de quienes tenemos estas propuestas y quisiera proponer, desde ahora, que allí se elabore y se proponga una agenda nacional para que discutan todos los sectores políticos, productivos, todos los ecuatorianos. Y que sea esa agenda quizá el norte por donde deba caminar el Ecuador.

– Pragmáticamente, ¿qué rectificaciones esperan del Gobierno?

– El señor Presidente se ha caracterizado por ser impulsivo, utilizar la fuerza y la prepotencia. Hubiera sido bueno que se genere un ambiente con un mínimo de cordialidad, de respeto, que evite estar diciendo lo que nos ha dicho. Porque nos ha dicho de todo y la opinión pública lo sabe. Eso hubiera sido importante, generar un espacio para dialogar.

– ¿Respeto y cordialidad es, entonces, el punto mínimo?

– Por supuesto, por lo menos eso. ¿Qué haremos? No lo sé. Ya lo veremos. Lo que sí está claro es que no nos vamos a olvidar. No es que dejamos los documentos (en la Asamblea Nacional y en la Corte) y no ha pasado nada y nos olvidamos de esto”

Perfil

Salvador Quishpe es prefecto de Zamora Chinchipe desde 2009. Es miembro del pueblo Kichwa Saraguro. Militante indígena de larga data: en 1999 fue nombrado presidente de la Confederación de Pueblos Kichwas.

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